Broggi i Vallès, Moisès

20.11.1966. (Barcelona, 18-5-1908).
DI: “Anatomía de los espacios celulares y sistematización de los flemones del
cuello”. Resposta: Lluís Sayé
TIC de 1988: “L’art i la ciència en la cirurgia”
Va néixer a Barcelona el 18 de maig de 1908. Anys d’infància a Sant Gervasi. Estudia medicina a la facultat de Barcelona, llicenciant-se el 1931. Alumne intern en el servei del cirurgia del Dr. Trias Pujol. Metge de guàrdia de cirurgia (urgències), ho és quan comenta la guerra civil. Cap d’un equip quirúrgic a les Brigades Internacionals, on obté una gran experiència. Repressaliat després de la guerra, inhabilitat per a càrrecs públics, queda limitat a l’activitat privada, que exerceix amb éxit. Fou un dels capdavanters entre nosaltres de la cirurgia de l’espai porta. Membre de la Reial Acadèmia de Medicina el 1966, ha estat president de l’Acadèmia de 1979 a 1993, en temps de particulars dificultats econòmiques. Va iniciar les obres de restauració de la teulada per a poder conservar l’edifici. Més tard fou nomenat president d’honor. El 1908 amb motiu de complir cent anys l’Acadèmia declara “any del centenari del doctor Broggi”. La seva activitat ha tingut una gran ressò ciutadà. Ha escrit les seves memòries, que han tingut vàries edicions en diferents formats i han estat autèntics “best sellers”. En els últims temps ha estat objecte de nombrosos homenatges i ha rebut diverses condecoracions. Ha estat candidat a regidor de l’ajuntament de Barcelona, en una candidatura d’Esquerra Republicana de Catalunya, i candidat al Senat en les eleccions de 2012.

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La Reial Academia de Medicina de Catalunya decreta el año del centenario del eminente cirujano

EL SIGLO DE BROGGI

Núria Escur. Barcelona

“He tenido la mujer que deseaba, la casa que deseaba y la profesión que deseaba. Dios ha sido generoso conmigo”, dice el doctor. Se levanta a la diez de la mañana, toma un té con cereales, lee el periódico y se dispone a investigar. Se acuesta a la doce de la noche. El 18 de mayo cumplirá cien años.

La grandeza de Broggi es que siempre fue más allá. Hombre ciencia y excelente cirujano. Pero también un humanista, un pensador. Su testimonio (Memòries d’un cirurgià. Ed. 62) es impagable y su figura inspiró a Hemingway para crear el personaje de ¿Por quién doblan las campanas?.

La Reial Acadèmia de Medicina de Catalunya rinde homenaje a su presiente de honor, Moisés Broggi i Vallès, Creu de Sant Jordi, ícono de su profesión, todavía visita de vez en cuando la Academia y el Ateneu. “Al final de la vida –dice—lo único importante es la gente que has querido, la que te quiete y los que confiaron en tu labor profesional”. El único de sus hijos que siguió su vocación acaba de jubilarse. “Lo peor que le puede ocurrir a un ser humano? Ver morir a un hijo. Yo, por suerte, tengo siete y vivos. Once nietos y seis biznietos. Es o único que te hace sentir que la vida continúa. Y nosotros somos poquísima cosa en esa cadena. Todo es muy fugaz para el humano”.

Cuenta que su modo de ver la vida se definió, durante la Guerra. Civil, con pacientes de ambos bandos: “En el Clínic yo los operaba a todos”. Luego le designaron jefe del equipo quirúrgico de las Brigadas Internacionales.

– Usted los operaba sin luz
– Tras los bombardeos teníamos a uno que aguantaba una linterna. ¿Y se salvaban!
– El destino?
– Dios existe. Yo converso con é. Sin él nada tiene sentido. Relea el Evangelio. Hay un principio universal que todo lo dirige: Jesucristo, Buda o Lao Tse.
– ¿La Iglesia?
– La Iglesia es humana, y como al comete errores.

Sigue escuchando a Bach en su casa del Putxet. Licenciado en 1931, prefiere la república a la monarquía. Sus anécdotas son interminables: los quirófanos instalados en un vagón de tren, los primeros usos de sulfamidas en Barcelona, el banco de sangre…

– ¿La operación más difícil?
– Hice la primera operación de corazón en Catalunya. La había aprendido en Lyon. Era una chica joven con un problema mitral; la operé a tórax abierto, algo avanzado para 1950.

Tras la guerra Broggi fue depurado. “Allí pensé que todo se había acabado para mí. ¡Pero fue una suerte! Empecé en la cirugía privada. Siempre he sufrido desgracias que se han convertido en oportunidades”.

– ¿Qué avance científico le impactó más?
– – La anestesia con respiración controlada. Antes, con goteo de cloroformo y éter, una operación de más de dos horas era casi mortal. Ya ve: sé que no tengo mucho tiempo por delante. Pero tengo mucho detrás. Para recordar. Y para ver como el ser humano se repite… Es muy interesante. Yo aún voy a votar.

Broggi se rinde al progreso (“el siglo XX fue históricamente incomparable: se hizo más en este siglo que en los diez siglos anteriores”). Pero también le desasosiega “Nuestra esperanza de vida ha aumentado espectacularmente, pero la humanidad no ha aprendido nada, ¿nada!. Seguimos matándonos y exterminando razas”. El nivel de la gente ha aumentado (“pero moralmente el progreso va al revés, estamos en un punto crítico universal”).

– ¿Dónde frenar el progreso?
– La ciencia no tiene límites. La ciencia no tiene moral. No es ni buena ni mala. Sigue su curso. Imparable. Pero ojo con su curso.
– ¿La maldad es genética?
– El animal obra por instinto. El hombre tiene la posibilidad de escoger, y eso, fantástico para ´l es nefasto para la humanidad.

Sin sentido de la trascendencia, dice, el hombre no es nada. “Hay un punto de sacerdocio y de misericordia en la profesión de médico”. NO cree en genios en singular, porque un descubrimiento nunca surge de un hombre solo. Ni Einstein ni Fleming estuvieron solos. Entre los hombres que más le han impresionado escoge a Leo Eloesser, el médico que operó a Frida Kahlo.

– ¿Qué le falta al médico, hoy?
– Le han robado la intimidad con el paciente. La palabra curaba. Ahora no ven pacientes, ven órganos. Cuando no pueden hacer nada más por el órgano, ¿adiós!, se despiden del paciente. Antes, uno estaba con el enfermo hasta la muerte.
– ¿Miedo a la muerte?
– Cuanto más me acerco a ella menos miedo me da. La vejez se fabricó para eso: vas perdiendo facultades para dejarte ir, para que fluyas. Es como nadar.
– ¿Su esposa?
– La hija de mi maestro. Mi mujer es… yo mismo.

Publicat a La Vanguardia el dilluns dia 25 de febrer de 2008, pàgina 34.
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UN EJEMPLO PARA LA PROFESIÓN MÉDICA

“Es alguien a quién admiro profundamente. Un maestro especializado en los aspectos éticos de la profesión. Hombre admirable que supo superar el rechazo oficial de la postguerra. Hizo la respuesta a mi discurso de entrada a la Real Academia de Medicina. Luchador y libre. A sus 100 años utiliza el ordenador. Pionero porque siempre tuvo buenos contactos profesionales en el extranjero, cuando aquí vivíamos casi aislados”

Joan Viñas. Rector de la Universitat de Lleida.

“Un ser excepcional con un gran sentido universitario. Un cirujano con experiencia militar que, al final de la guerra, fue castigado: le impidieron continuar su labor. Recuerdo al doctor Pedro Pons, citándonos en clase como trataba Broggi los casos de hipertensión portal. Un ser querido por todos. Él dice que sus 100 años son mérito de la naturaleza, pero creo que algo tiene que ver su pensamiento”

Ciril Rozman, Médico hematólogo

“Referente médico único en Catalunya. Su disponibilidad, su generosidad, su voluntad para compartir la enseñaza… Un hombre que sufrió la expulsión docente y mantuvo el sentido humanitario. Llegó a ser incluso el representante español de una asociación internacional contra las armas nucleares que recibió el Nobel. Para rematar, escribió una memorias de gran calidad literaria y fidelidad histórica.

Miquel Bruguera. Presidente Col•legi Oficial de Metges

“Nadie como él simboliza al médico ejemplar. Por su carrera y su profundidad. Consiguió no tener enemigos. Tras la guerra intentaron truncar su carrera, pero consiguió mantener un altísimo nivel. Ideológicamente independiente, sabe explicar las cosas por deducción natural. Introdujo una cirugía que conocemos como anastómosis porto-cava, aprendida en Inglaterra y usada con éxito en afecciones de hígado”.

Jacint Corbella. Presidente Reial Acadèmia de Medicina

Publicat a La Vanguardia el dilluns dia 25 de febrer de 2008, pàgina 34.

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“SER FELIÇ ÉS ESTAR CONFORME AMB EL QUE UN TÉ”

Moisés Broggi (Barcelona, 1908), cap de l’equip quirúrgic de les Brigades Internacionals en la guerra civil i un dels cirurgians més prestigiosos de Catalunya, complirà cent anys el 18 de maig. L’Acadèmia de Medicina vol ser la primera en felicitar-lo i avui li rendeix homenatge.

¿És llarga una vida de cent anys?
Ara, viure 100 anys no és cap cosa extraordinària. A més la meva vida ha sigut molt plena i feliç. He conegut gent molt important i he viscut grans moments històrics.

¿Com s’aconsegueix se feliç?
Conformant-se i estant content amb el que un té, això és ser feliç. Procurar el benestar de la gent que t’envolta aporta un benestar que no el dóna l’egoïsme i la lluita contra els altres.

¿Vostè amb què es conforma?
He estat afortunat: he tingut la dona que volia, la feina que volia i els amics que volia.

¿Amb què es quedaria?
Cada moment té la seva importància. Aspectes materials que semblen el summum de la felicitat, després no són res. I altres de desgraciats al final són afortunats.

¿Quins per exemple?
Vaig tenir sort de ser represaliat i expulsats d centres oficials a l’acabar la guerra. Aquest fet desgraciat va resultar afortunat perquè em va compensar amb la meva carrera.

Si mira enrere ¿Com resumeix la seva vida en la sanitat?
Ara hi ha menys malalties i la vida és més llarga, però la demografia ha crescut en excés. Som massa i això ho agreuja tot. La lluita per la vida és difícil, hi ha un injust repartiment de la riquesa: una superpoblació de gent jove amb l’amenaça de morir-se de gana i països amb gent vella i béns de tota classe, i això crea problemes d’agressivitat perquè la gent prefereix morir al camp de batalla abans d morir de gana.

Teresa Pérez.
Publicat a El Periódico de Catalunya el dia 1 d’abril de 2008, pàgina 37.